¿De qué se trata?

Cada persona que es políticamente activa puede verse directamente afectada por la represión, tanto como se sienta preocupada por una persona cercana. Las situaciones de violencia policial directa en una protesta, el enfrentamiento con fascistas o el rastreo por parte de los servicios de inteligencia pueden crear situaciones de miedo, pérdida de percepciones, estrés y laceraciones emocionales. Estos ataques pueden tener repercusiones emocionales durante mucho más tiempo que las visibles lesiones físicas. Por supuesto, no todas estas experiencias de violencia llevan a consecuencias de sufrimiento o trauma a largo plazo. Varios factores juegan un papel en el conjunto. La forma en que cada uno vive las situaciones de violencia y represión es muy individual y pide apoyo solidario para responder a las necesidades de las personas afectadas. Si unx teme expresar sus temores, si es tabú hablar de ello, entonces es posible el riesgo de aislamiento en el contexto político o privado. El propósito de la represión y la violencia es intimidar y hacernos sentir débiles e indefensxs frente al poder. Tratar bien con situaciones de miedo y otras emociones debe ser parte de nuestra comprensión de la lucha. El propósito de la represión y la violencia es intimidar y hacernos sentir débiles e indefensos frente al poder. Tratar situaciones de miedo y otras emociones debe ser parte de nuestra comprensión de la lucha.

Cada vez que una persona se encuentra (o se siente) incapaz de actuar, puede provocar un trauma. La falta de apoyo puede empeorar las reacciones ante una situación abrumadora. Esto puede pesar incluso más que la misma situación y debe tomarse muy en serio. Las implicaciones de la represión, incluso emocionalmente, no son un asunto personal privado, nos conciernen a todxs y solo juntxs podemos resistir.

Posibles reacciones a situaciones abrumadoras

Reviviendo la experiencia:

No poder descartar las imágenes y los recuerdos de la experiencia, flashback (sentido de revivir la situación), pesadillas ...

Evitar/exclusión:

Aumentar el uso de alcohol y drogas, retirarse y aislarse, reducir las actividades sociales, la pérdida de memoria, evitar todo lo relacionado con la experiencia vivida, cambiar los hábitos alimenticios, el impacto sobre el sueño y la vida sexual.

Sobreexcitación:

Insomnio, disturbios, enojo excesivo y arrebatos de emociones, problemas de concentración, miedos y nerviosismo, ira, aburrimiento, llanto incontrolable, dolor de estómago, tensiones musculares, desconfianza y paranoia.

Posibles reacciones son:

Ataques de ansiedad, sentimientos de culpa, vergüenza, auto-culpa;

Un cuestionamiento de los compromisos políticos e interhumanos de uno;

Un resurgimiento de recuerdos de traumas pasados, una sensación de que esta fase nunca terminará, pérdida de ambición y motivación.

Algunas veces estas reacciones surgen mucho después de los eventos (algunas semanas o incluso años después). Nuestro comportamiento puede ayudarnos a nosotros y a quienes nos rodean a gestionar experiencias vividas. El objetivo es integrar la situación de la vida pesada de la persona en cuestión, ya que esto puede influir en ella y no puede deshacerse. Todxs tienen diferentes reacciones ante eventos estresantes.

Cómo reaccionar en un grupo:

Comunícate antes de una acción en relación con cómo te siente y cuáles son tus límites.

Defina quién te apoyará en una situación imprevista, quién te acompañará si quieres salir de una situación. Crea grupos de afinidad y cuídate;

Tómate el tiempo después de una acción para hablar sobre lo sucedido. Dé a cada persona involucrada en la acción la oportunidad de contar dónde estaba, qué hizo, qué escuchó, vio y sintió. Entonces, cada unx tiene la posibilidad de reconstruir el evento y comprender mejor la situación entera;

Los heridos no solo necesitan apoyo, sino que las personas que apoyan deben estar atentas a sus propias necesidades y limitaciones personales. Es importante respetarse a sí mismo y a sus propios límites.

¿Cómo puedes apoyar a tus amigxs?

No espere hasta que te pidan ayuda, intenta ponerte a su disposición. Los primeros días después de una situación intensa son muy importantes para hablar, más tarde la comunicación puede ser más difícil;

Puede sentirte incapaz de manejar la situación o no sabe cómo comportarse. Trata de comportarte de la manera habitual, sin piedad o insistencia, ya puede ayudar mucho. Haz esfuerzos para ser tolerante con las reacciones de la persona en cuestión. Es importante que tu amigx se sienta cómodo y seguro contigo;

Tenga en cuenta que las personas que han experimentado situaciones abrumadoras a menudo se sienten bien al principio, pero las reacciones pueden llegar mucho después de la situación;

Intenta escuchar sin juicio o crítica si es posible. A menudo, tratamos de dar consejos en lugar de realmente escuchar;

Hablar de eso ayuda a asimilar la experiencia. Anima a tu amigx, con precaución y sin presión, a contar su historia, sus emociones, sus pensamientos, etc.

Insistir u obligar a la persona a decir cosas que quiere evitar, provoca la retirada o el distanciamiento;

Intenta no molestarte si tu amigx reacciona de manera irritable o permanece inaccesible, y sigue apoyando a tu amigx. Estas son reacciones que pueden aparecer después de situaciones difíciles.

Qué puedes hacer por ti mismo:

¡Di a ti mismx que tus reacciones son normales y que hay apoyo!

Tómate tu tiempo, sea indulgente contigo mismx en un lugar donde te sienta bien y seguro.

Intenta descansar;

Permite que tus amigxs te ayuden y te cuiden;

Caminando relaja. A veces es mejor caminar que sentarte;

Intenta no aislarte. Dirígete a tus amigxs y diles que necesitas ayuda;

Sentirte culpable es una reacción que a menudo acompaña al trauma. Ten en cuenta que la situación no es tu culpa, los agresores son responsables de ella.

Los más cercanos, como la familia, a menudo no saben cómo reaccionar. Diles si su comportamiento te hace sentir incómodo y no te ayuda. Diles lo que necesitas;

Masajes, baños calientes, así como tés de hierbas (por ejemplo, la valeriana) o aceite esencial pueden ayudarte (por ejemplo, el aceite esencial de pequeños granos de naranjas amargas: pon 1 gota en el interior de las muñecas, de 2 a 3 veces al día. Respira profundamente llevándote las manos a la cara).

Encuentra cosas que te hacen sentir bien. El alcohol y otras drogas pueden tener consecuencias negativas a largo plazo;

En caso de estrés o angustia: inhala el aire a fondo enviando el aire hacia abajo en tu estómago contando mentalmente hasta 4. Bloquea tu respiración contando hasta 4. Exhala completamente contando hasta 4. Bloquea tu respiración mientras cuentas hasta 4. Repite. Una y otra vez; Descansa y come bien!

Para comprender mejor tus reacciones, aprende sobre el tema del trauma y/o acércate a los equipos de apoyo para la escucha emocional.